La Albiceleste se impuso por 3-1 en el tiempo suplementario tras un partido de dientes apretados. Los cambios tácticos, una expulsión clave y el oportunismo en el final le dieron el triunfo a los sudamericanos ante una Suiza que vendió carísima su derrota.
Hay partidos que se juegan con la cabeza y otros que se ganan con el corazón y el banco de suplentes. El duelo entre Argentina y Suiza tuvo de ambos ingredientes. Tras igualar 1-1 en los 90 minutos reglamentarios, el conjunto argentino sacó a relucir su chapa en la prórroga para firmar un 3-1 definitivo que desató la euforia.
Gol tempranero y resistencia helvética
El combinado argentino arrancó el compromiso con las luces encendidas. Apenas a los 10 minutos de juego, una genialidad de Lionel Messi habilitó a Alexis Mac Allister, quien no perdonó frente al arco para poner el 1-0. Parecía que la noche sería tranquila, pero Suiza comenzó a endurecer el encuentro. Muestra de ello fue la tarjeta amarilla que vio su delantero Breel Embolo a los 44', justo antes de marcharse a los vestuarios.
El empate suizo y la tarjeta roja que cambió el tablero
En el complemento, Suiza movió sus fichas y encontró el premio a la insistencia. A los 67 minutos, Dan Ndoye capitalizó una asistencia de Ricardo Rodríguez para estampar el 1-1. Sin embargo, la alegría helvética mutó en preocupación poco después: a los 72', el propio Embolo vio la tarjeta roja, dejando a su equipo con diez hombres para afrontar el tramo final.
Con superioridad numérica, Argentina refrescó líneas con los ingresos de Nicolás González, Lautaro Martínez y Gonzalo Montiel a los 78' y 85'. Suiza resistió retrasando sus líneas y metiendo un triple cambio en el minuto 86 (ingresando Widmer, Muheim y Amdouni) para forzar milagrosamente el tiempo suplementario.
Una prórroga de infarto con sello argentino
El tiempo extra fue un monólogo de emociones y drama. Thiago Almada, que había entrado en el cierre del tiempo regular, fue protagonista absoluto: a los 95' le anularon un gol mediante el VAR y en los minutos posteriores (97') vio la tarjeta amarilla junto a Lautaro Martínez (98').
Suiza refrescaba como podía a su mermado equipo, pero el desgaste físico y la insistencia argentina rompieron el muro. A los 112 minutos, llegó la liberación: Julián Álvarez mandó la pelota a guardar tras una asistencia de López para el 2-1.
A pesar de la amonestación del propio López a los 114', Argentina no pasó sobresaltos en el cierre y, ya en el tiempo de descuento de la prórroga (120'+1'), Lautaro Martínez sentenció el encuentro con el 3-1 definitivo.
La defensora del título obtenido en Qatar se medirá ante Inglaterra el próximo miercoles 15 de julio desde las 16 hs, en un duelo con antecedentes historicos.

