El marcador no tardó demasiado en moverse. En el minuto 29', la letal ofensiva nórdica rindió frutos cuando Erling Haaland mandó el balón al fondo de las redes tras una precisa asistencia de Wolfe, poniendo el 0-1 a favor de Noruega.
Irak no se quedó de brazos cruzados y adelantó líneas con valentía. La recompensa llegó en el minuto 39', cuando Hussein aprovechó un gran pase de Al-Ammari para batir al guardameta rival y desatar la locura con el empate 1-1.
Sin embargo, la alegría iraquí duró poco. Justo antes del descanso, en el minuto 43', apareció de nuevo la contundencia de Haaland. El implacable delantero firmó su doblete de la tarde para devolverle la ventaja a los suyos. Con un vibrante 1-2 en el marcador, los equipos se retiraron al entretiempo.
En la reanudación, el ritmo físico empezó a pasar factura, obligando a los banquillos a moverse. Al minuto 59', Irak buscó refrescar su mediocampo y ataque con una doble sustitución: ingresaron Farji e Iqbal en lugar de Al-Hamadi e Ismail.
Las modificaciones le sentaron de maravilla al conjunto europeo. Solo tres minutos después de la ventana de cambios, en el minuto 76', Oestigaard conectó un balón preciso tras una asistencia del capitán Martin Odegaard para clavar el 1-3 que parecía sentenciar la historia. Ya en el final del partido un traspie en el area de Irak dejo mal parado y termino haciendo gol en propia puerta, cerrando el marcador 4 - 1 a ffavor de Noruega.

