La Selección Argentina ya palpita lo que será su segunda presentación en la fase de grupos del Mundial 2026. Tras el debut, el conjunto de Lionel Scaloni se medirá ante un rival europeo que regresa a la gran cita tras una larguísima ausencia y que promete dar batalla: Austria.
El encuentro, válido por la segunda fecha del Grupo J, se disputará el próximo 22 de junio a las 14:00 hs en el imponente AT&T Stadium de la ciudad de Dallas.
¿Cómo llega Austria al Mundial?
El camino del elenco europeo no fue sencillo, pero significó una autentica gesta historica para su país. Austria logró sellar su clasificación a la Copa del Mundo tras un gran desempeño en las eliminatorias de su confederación, asegurando su boleto de manera definitiva en un sufrido pero celebrado partido ante Bosnia.
De esta manera, el combinado liderado por Rangnick rompió un maleficio gigante: vuelve a jugar un Mundial después de 28 años de ausencia, siendo su última participación aquella lejana cita de Francia 1998.
El historial mundialista de los austríacos
Aunque pasaron casi tres décadas sin decir presente, Austria cuenta con un pasado rico en la máxima competencia del fútbol. Con esta edición de 2026, acumulan 7 participaciones mundialistas. Las épocas doradas de Austria se remontan a la primera mitad del siglo XX. Lograron llegar a semifinales en dos oportunidades: Italia 1934 y Suiza 1954. También consiguieron superar la fase de grupos en los mundiales de Argentina 1978 y España 1982.
Las dos caras del rival: Experiencia y juventud
Para entender el funcionamiento de esta Austria modelo 2026, hay que poner la lupa sobre dos nombres propios que aparecen en los extremos de sus carreras:
La figura: David Alaba
A sus 33 años, el referente, capitán y defensor del Real Madrid cumplirá finalmente el sueño de jugar un Mundial. Es un futbolista veloz, de juego elegante, y, fundamentalmente, el sostén anímico y futbolístico del equipo.
La promesa: Paul Wanner
En el otro extremo emerge la juventud de Paul Wanner. Con apenas 19 años, el delantero es la gran joya del fútbol austríaco. Tuvo un debut soñado en el seleccionado mayor marcando un gol en la goleada histórica frente a San Marino. Hoy es una de las alternativas más desequilibrantes y de mayor valor para el ataque.

