Francia ya está en las semifinales. En un encuentro de alta intensidad y un planteamiento táctico sumamente estratégico, el combinado francés logró destrabar un partido que se tornaba gris en la primera mitad para terminar imponiéndose por 2-0 ante la selección de Marruecos, asegurando su presencia entre los cuatro mejores del torneo.
El pitazo inicial dio paso a un libreto esperado: Francia buscando asumir el protagonismo con el balón y Marruecos replegado con un orden defensivo impecable, apostando a las transiciones rápidas.
La gran oportunidad de abrir el marcador para los galos llegó en el minuto 28. Tras una falta en el área, el árbitro principal no dudó en señalar la pena máxima. El encargado de ejecutarla fue la gran estrella, Kylian Mbappé; sin embargo, la presión y la gran respuesta del guardameta marroquí jugaron en contra del delantero, quien terminó errando el disparo desde los doce pasos.
Marruecos se creció tras la jugada, endureciendo la marca y cerrando los circuitos de juego. Justo antes del descanso, en el minuto 45+1, Lucas Digne vio la cartulina amarilla en un intento por cortar un avance marroquí. Con el marcador inmaculado (0-0), ambos equipos se retiraron a los vestuarios.
El factor Mbappé y la ráfaga letal en el complemento
Para la segunda parte, la tónica cambió gracias a la efectividad francesa. En el minuto 60, Mbappé se redimió de su fallo en el primer tiempo. Tras una excelente asistencia del joven Désiré Doué, Mbappé mandó el balón al fondo de la red, desatando la locura en el banco francés y rompiendo el candado africano.
Marruecos intentó reaccionar de inmediato moviendo sus fichas en el minuto 62 con un doble cambio (entraron Khanouss por Rahimi y Bouaddi por Amrabat). No obstante, la frustración empezó a pasar factura en el conjunto marroquí, reflejada en la tarjeta amarilla que recibió Diop en el minuto 63 por una fuerte entrada.
Francia aprovechó el desconcierto rival y dio el golpe de gracia apenas tres minutos después. En el 66', una gran combinación colectiva permitió a Mbappé vestirse de asistente para habilitar a Ousmane Dembélé, quien con una definición precisa firmó el 2-0 definitivo.
Con la ventaja de dos goles, el seleccionador francés refrescó las líneas. En el 71', Zaïre-Emery dejó su lugar a Koné para ganar músculo en el mediocampo. Marruecos quemó sus naves en el 74' haciendo ingresar a Salah-Eddine y a Diaz, buscando un descuento épico que nunca llegó.
Mbappé se retiró ovacionado en el minuto 77 dejando su lugar a Jean-Philippe Mateta, al mismo tiempo que Barcola ingresaba por un fatigado Doué. Los minutos finales sirvieron para que Francia controlara los tiempos del balón y cerrara el partido con los ingresos defensivos de Malo Gusto por Jules Koundé al 87'.
Marruecos lo intentó hasta el final con mucho orgullo, pero la zaga francesa se mostró impenetrable. Con el pitazo final de los 90 minutos, Francia celebra una clasificación merecida a las semifinales, reafirmando su candidatura al título con una exhibición de jerarquía y pegada en los momentos clave. Ahora espera en el primer cruce de semifinales al gandador de España frente a Bélgica.

