Inglaterra y Ghana no lograron romper el cero. A pesar de los intentos de ambos equipos por refrescar el ataque, las defensas se impusieron y el pitazo final decretó un justificado 0-0.
El inicio del juego mostró a dos selecciones midiéndose con cautela, priorizando el orden defensivo antes que el desborde ofensivo. Con el correr de los minutos, la fricción empezó a ganar protagonismo en la mitad de la cancha. Muestra de ello fue la tarjeta amarilla que recibió el mediocampista inglés Rice al minuto 41', condicionando el equilibrio del mediocampo británico justo antes de que ambos planteles se retiraran al descanso con el marcador inmóvil.
En el complemento, la dinámica física se mantuvo. Al minuto 60', el ghanés Williams vio la amarilla, equiparando las condiciones de advertencia en el sector medular. A partir del minuto 65', el partido se convirtió en un ajedrez de sustituciones. Inglaterra buscó vértigo con el ingreso de Saka (por Gordon, 65') y más tarde intentó renovar por completo su frente ofensivo con las entradas de O'Reilly (por Spence, 66'), Rogers (por Bellingham, 73'), Eze (por Anderson, 74') y finalmente Rashford (por Madueke, 83').
Por el lado de Ghana, la respuesta llegó desde las piernas de Adu (por Ayew, 67'), Fatawu (por Williams, 66'), Oppong (por Senaya, 87') y Rahman (por Adu, 90'), buscando contener las transiciones rápidas del conjunto de los Tres Leones. A pesar de una acción destacada de O'Reilly al minuto 86', las áreas permanecieron blindadas. El final de los 90 minutos llegó con el marcador en silencio: un 0-0 que deja tarea pendiente para ambos seleccionados de cara a la última fecha.
De esta manera, en la última fecha, Inglaterra (4 puntos) se medira ante Panamá (ya eliminado); y Ghana (4 puntos) enfrentará a Croacia (3 puntos). Se definirá todo en la última fecha para saber quien clasifica, primero, segundo y tercero.

